Thursday, March 15, 2007

Mi cara redonda

  Mi cara era redonda… Me pintaba una raya negra que alargaba el tono de mis pupilas, quizá para sentirme bella , quizá para esconderme del mundo. Con él me topaba  ataviada con ése pincel oscuro que diseñaba mis ojos y  a veces mi alma. Tenía 16 años y me protegía.  Caminaba con los libros bajo el brazo, disimulando que estaba ocupada. Mi cabeza encorvada parecía un pico torcido que no lograba trinar. Fuera de mi propio frío reprimido todo era mejor,  más pulido, más esbelto, más atractivo …más dulce bajo el sol.Creía que mi pelo negro era vulgar como las aguas del fango y sus ondas tan ásperas como el rechazo de ése cosmos ajeno que no lograba ensamblar. Creía que era invisible como los días que aburren o como las pesadillas que olvidamos para evitar que nos derrumben.  Era un pato torpe sobre el pavimento mojado.Me faltaba aire…Creía en las hadas pero la realidad defendía lo contrario. Creía en el amor que no me daba nadie. Vivía en un lugar aparte. Recuerdo el perfume silvestre sobre mis dedos extraños que escribían letras de rimas y cantos. Aquellos garabatos simétricos que me encogían el alma y que guardaba entusiasta como si fueran secretos. ¡Qué falacia inoportuna! Ignoraba que traspiraba agua diferente, lluvia delgada que se olía a distancia. No sabía que cada uno de mis versos apretaba tan fuerte mis venas que escupía al viento mi sufrimiento más  inconsciente….  La nostalgia enmarañada en mi cuerpo era demasiado evidente… Era inocente.  Pero  disimulaba delante del espejo y de la gente. Bebía litros de corrientes saladas, del movimiento rítmico y cíclico de los amigos que marcaban el trazo de la danza. Bailaba como ellos y reía a bocajarro…Mi boca vertía vocablos ausentes, indecentes, adolescentes…y por dentro sentía poesía.  Era tímida… Después llegó la vida con su trote desgarbado y su aliento roto; con sus huesos puntiagudos a romperme el llanto y a clavar sus heridas sobre las llagas que todavía no tenía. Vino la tormenta con sus cabellos sueltos y con el filo  de sus uñas a rasgar mis latidos.  Reconozco en los surcos de mi mirada los cauces de  ese carro ardiente que no se detiene, que sigue adelante, que arrasa, que a todos arrastra porque las horas no cesan y porque nuestra existencia  también obliga a la muerte… Y cuando atropella tu  suerte…Mueren tus sueños y crece tu fuerza y alimentas de nuevo lo que ya no recuerdas. Mueres un poco cuando ya no crees y crees que la fe no tiene importancia. Y mueres porque cambias, porque ya no eres la inocencia de un día…y desconfías y te retienes… Ya no eres la misma. Caminas a otro ritmo, con otras ganas.Y entonces aprendes a plantar flores nuevas en otros arroyos,; aprendes a cultivar otras primaveras para tu piel escocida ; aprendes a vivir en esas  tierras anónimas que ahora son tuyas. Y te pertenecen…  Éstas son las mías.  Me detengo.Hinco mi  mano en el barro apenas heredado, me arrodillo, alzo mi rostro y miro al cielo…No reconozco ni las estrellas….Y me miro dentro y me toco los ojos….El trueno gélido de los terremotos ha mermado mis curvas para convertirlas en líneas….Mis labios han crecido para respirar más profundo y mis pómulos, estrechados, parecen extraños a esas lágrimas ciegas que ya no lo son tanto… Porque soy distinta, soy la clave de mi corazón ajado, reconstruido, apelmazado…He crecido, soy más sabia…Soy fuerte, hija de las cenizas y defiendo  mi nombre ante cualquier amenaza.
Camino alto y no cabizbaja como aquella muchacha de mi pasado…Siento el canto entre mis labios y esparzo descarada sus semillas olvidando por fin aquellos pasos temerosos de un día….El tacto implacable de los años ha curtido la suela de mis sandalias y bajo la rienda de mis caballos sigo adelante, sigo de frente….
 Y sin embargo….me pregunto dónde huyó aquella sonrisa ingenua,  aterciopelada y algo insolente….Un poco la echo en falta…¿Quién se ha topado con aquella niña que ya no tengo y que rescato rudamente de mi memoria?…Creo que asustada perdió su forma aunque siento su voz en las entrañas, lejana y juguetona… Es pasado. Es otra persona… Continúo mi camino  pensando….con el recuerdo vago… edificando mis sueños de nuevo…. Tenía la cara redonda….
Posted by Amaia at 09:14:36
Comments

2 Responses to “Mi cara redonda”

  1. sue says:

    Me he sentido súper identificada con el texto, yo soy igual! Qué bonito, se te da bien escribir.

  2. Anonymous says:

    Muy lindo, me senti identificada? Si, muchisimo.

    Creo que el mensaje es claro! bueno, segui asi qe vas muy bien!

    besos

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