Thursday, June 21, 2007

Ángel de la guarda

Querida Amatxi,

 

Quisiera escribirte unas palabras para poblarlas de mí y contarte cómo me van las cosas, pero estoy en blanco, suspendida en el vacío que enmudece de emoción. El silencio sólo se completa con el recuerdo que todavía desprende vuestro jardín, ése que ampara tantos rosales empachados de vuestras memorias, ése que he plantado dentro de mí… Escucho el susurro de tu voz conversando con  las plantas, siento a aitatxi asomado a una realidad que se esfuma entre las páginas de un periódico o cómo tararea una canción mientras logra enfundarse los zapatos. No descuido ni mucho menos esos chistes resabidos con que buscaba sorprendernos. A veces fingíamos hacerlo.
Percibo también el espesor del colorete que extiendes sobre tus mejillas antes del vermú mientras me preguntas que tal me encuentro hoy. Me detengo en nuestras largas conversaciones sobre viajes o te veo regresar con tu carrito de la compra o cómo te pierdes en las horas del concierto del primero de enero mientras comentas cómo pasan de atolondrados los años. Tan sorprendida como si fuera algo nuevo, tan resignada…

 

A veces, tantas veces,  busco refugio del laberinto que éste mundo nos obliga a recorrer. Cuando estoy agotada o cuando me sobreviene la nostalgia, cuando miro el calendario y me miente sobre el tiempo que ha pasado desde que ya no estáis a nuestro lado. Me oculto en la fantasía de que custodiáis cada uno de mis momentos y por eso, confío en que nada puede dañar los confines de mi alma o irrumpir en ella con más tormentos.
Aunque mis ojos no alcancen a veros, me estremece la quimera de que en el absurdo de éste mundo por mí veláis…Es reconfortante. Es imprescindible. Y para no perderos en los entresijos de mi memoria, os he inventado un paisaje lleno de flores y de montes tersos por los que, cogidos de la mano,  paseáis…

 

Y os observo caminando por un prado fresco y titilante, verde intenso y colmado de girasoles. Bajo el viento cálido de ése otro universo que para vosotros he concebido, alzáis la mano para saludarme y me sonreís preguntando por qué he tardado tanto. Me estabais esperando. Os confieso, entonces,  que no hallaba el sendero, que todos negaban que hubiera otro lado, que con vuestra partida, todo había terminado. Decían que el recuerdo era vuestro último legado. Nunca lo creí así.

 

Pero hoy, os descubro vívidos en éste edén fecundo que al soñaros crece imparable.
Aquí es donde  me deleito en tu sonrisa y en la suave cadencia de Aitaxi pronunciándote, dulcemente, como si su cántico descendiera desde las copas de los árboles para abrazarte…karenikakarenika…Al alcanzarte la caricia de tu nombre en sus labios, reconozco en vuestros ojos el resplandor del amor eterno que tanto he añorado. El mismo destello que me ha respaldado cuando el mundo ahí  fuera se empeñaba en demostrar la frivolidad de sus actos y de sus sentimientos, cuando todo debía encajar en el fúnebre consumismo de lo caduco, cuando todos debían esperar lo mismo al cabo de un tiempo porque al fin y al cabo todo era un sueño y soñar era frágil, corrupto designio para la supervivencia.

 

Sin embargo, no he cejado en mi empeño,  hoy sigo creyendo en el enlace imperecedero que teje dos almas más allá de los relojes. En vuestra mirada lo he visto. No son ilusiones, no es flaqueza. Es el brebaje que dulcifica la soledad o el llanto, el que, como bálsamo para la herida,  me trajo a mí también un trocito de su tierra prometida…

 

Me estremezco, me tiritan las piernas y el pulso es cada vez más lánguido. 
Los temblores se atesoran unos tras otros alrededor de mi cabeza, confundiéndome,  protegiéndome, envolviéndome, azuzándome, arrullándome, provocándome el sollozo férreo de la nostalgia…Vierto  incontables lágrimas que ni siquiera sé de dónde han surgido, y paro un trozo de mar salada, un cordón de plata que se desparrama en el universo como una estrella perdida.

 

Os echo tanto de menos…

 

Y de nuevo me sumerjo en la utopía que me consuela, en el cuento de hadas que se inventa que sois mi ángel de la guarda….Y no me importa si la razón no me acompaña, si el juicio se ausenta sin preludios y si me insulta porque sólo ve una farsa. Si el mundo denuncia mi locura, no me importa.
No me interesa lo que piensen porque  sentiros así por dentro me calma…Me faltan  argumentos pero no estos  sentimientos tan fecundos y reales que se enredan en mi cabello y en mi pecho, se reproducen y me sacuden dibujándoos tan ciertos cuando cierro los ojos…cuando fluye la sangre imperceptible y sigilosa por mi mirada entornada, cuando abro esa puerta improvisada que me lleva al jardín que he creado con vosotros…Os contemplo en ése bosque fantaseado y luego, como siempre, sé que llegarán las sacudidas, los recuerdos, el llanto calcinador y súbitamente, me sobrecogerá  la calma….

 

………………………………………………………..porque  sentiré sobre mis hombros el tacto invisible de vuestras alas……..
 
 

 

Posted by Amaia at 11:24:00 | Permalink | Comments (2)

Cera de luz

Cera tupida y cera hermosa, luz de la vela que llevo encendida…y sin embargo, tan cubierta de invierno,  tan envuelta en letargo. He teñido mis trapos de púrpura para que recorran mi vientre y mis huesos, para que el color fluya presuroso por esa parte de mí que no entiendo y que tú compones con tus melodías…He pintado una nube de notas altas en el cielo para que al rozar  tus dedos resucite  toda tu hermosura…

 

 

He ceñido mi cintura entre esos versos que escribías antaño, hace días o años, y he orado para alzar tu pecho con el aire nuevo de sus rimas…Para que no te olvides que todavía te extraño, he clavado mis rodillas en las piedras de ésta piel vacía implorando que retornes a mi lado…

 

He soñado para dejarte libre y sin ataduras, para que la agonía de mi rutina no esterilizase ni tus labios ni tu pelo; para que encontrases la razón para volver sobre tus pasos…para que  retomases mi mano y esculpieses mis sentimientos de nuevo…con tu poesía. He fingido adormecerme al alba sólo para que te arrimases, sin temor, hasta mi almohada y en el silencio del inconsciente sobre mi cuerpo  calmases toda mi melancolía…

 

Y es que he perdido el eco de tu sonrisa y el temblor de tus caricias sobre mi frente, he extraviado las flores que me abrían el universo sembrado de tus baladas…

 

Aquél perfume de sílabas entrelazadas…no lo encuentro.

 

 

Quizá necesitabas reposo y en la agitación de los relojes te he ignorado…Tal vez he sido causa de tu enojo…Cuéntame si heridas te he procurado…si con hojas secas tus lágrimas he enjugado…Dime si con las garras de mi ausencia de llagas te he cubierto y en ellas has agonizado… Lamento no haberte escuchado si es que has gritado. Si tu voz he perdido en el arroyo de mi ignorancia o de mi falta de constancia, si con mi silencio la he arrancado de cuajo  y la he arrojado  al hedor de un papel en blanco o de unas tintas rancias…lo siento…

 

 

Mi corazón no miente…

 

Y te llamo impaciente…

 

 

 

Porque se vierten sobre mí flujos oscuros y alas entrecortadas, vientos inertes y aguas entumecidas, muecas desagradecidas que aturden mi alma y mi mente …Y  te pienso constantemente y apenas sin conocerte te busco porque no te siento y  te siento lejos sin poder abrazarte…Sé que estás aunque no logro retenerte y te tengo dentro sin poder alcanzarte… Y te quiero.

 

 

Duele.

 

Tu vacío se me clava…

 

Tu lejanía me desmaya…

 

Vuelve.

 

 

 ¿Dónde fuiste?

 

 ¿A qué tierras inhóspitas huiste?

 

¿Por qué lo hiciste?

 

 

Inspiración, fuego lento de mis letras, cuerpo  de mis amores y desdichas, ritmo cálido de mi mirada más intensa…luz de la vela que llevo encendida….¿qué te espanta?

 

Si en el fondo eres tú quien me da vida…si eres tú que tanto me faltas…

 

 

Inspiración…yo te espero noche y día…sin descanso…Inspiración…yo te rezo…por si acaso…

 

Y en el fragor de las velas que prendo en tu nombre,  me entrego a ti por si regresas…por si me rescatas fugazmente de ésta locura…por si regresas finalmente a mí con toda tu hermosura…

 

Posted by Amaia at 08:36:42 | Permalink | No Comments »