Friday, August 24, 2007

Compartir el cielo

 

 

He apoyado mi hombro sobre tu piel completa, sobre tu  armadura  afable y paciente, buscando reposo o tal vez respuestas…He perdido en el camino las prisas que enredaban mis pies hace unos días…y la furia…He abandonado sin remordimiento  aquellas angustias finas que envenenaban con ímpetu las paredes de nuestra casa y de mis propias palabras.

 

 

 ¡Qué agujas tan inconscientes  clavé sobre el mantel de nuestra mesa!  ¡que inciertas mis quejas! … ¡qué ridículas tus mentiras que yo inventé!.. .y que poco sentí cómo apretabas mis manos con tus dedos largos, para calmar mi tormenta, para evitar mi naufragio mientras te acusaba con la piel partida en dos…

 

 

Y sin embargo, después del vendaval inesperado,  no te fuiste, ni te vas ni te has ido y prometes con tus labios que no te irás….que siempre me amaste y que me amarás…Y por eso he venido. Porque he sentido el vago eco de tu amor perdido…porque me ha llamado el bosque para conjurar el perdón de las montañas, del mismo firmamento y de tu corazón herido. Y he sorbido las lágrimas que no he derramado para no causarte más daño, he parido arroyos de lava que han purificado el suelo infinito de tantas noches en vela…de tantos letargos fingidos, de  tantos descansos amargos, de tantos  jirones de tiempo que he tenido mirándote sin que tú me vieras…Todas esas noches las pasé suspirando a tu lado, codiciando estar siempre a tu vera,  pensando que tal vez tú ya no me quisieras…

 

Estaba confundida, turbada, ciega, inventada…Tan fuerte era el pánico de que te fueras…tan fuerte…Pensar que pudiera perderte…

 

No había sendero para llegar a tu lado, quizá porque  el que construiste me parecía demasiado lejano, tal vez no tenía la fuerza….No hallaba la forma para rozar con mi aliento tu boca, para empaparme de ti y para dejar de sentir, por un minúsculo instante, que me estaba volviendo loca. Pero no quería contagiarte ni el cansancio ni el rancio sabor de ésta ajada primavera.

 

 

Lamento haber sido tan cobarde,  lamento haber entumecido tus huesos  con el invierno frío de mis reproches, sermones que lanzaba al viento sólo porque era más fácil que mirar adentro, más fácil que descubrir que me agarrotaba el miedo. Sólo debía quererte y lo convertí en un infierno. Y por eso, siento haber disparado flechas a tus brazos abiertos, siento haber desmayado tu alma con mis pesares  y con tanta injuria haber derrumbado  tu puerta…

 

 

Pero hoy, finalmente,  he apoyado mis pies sobre la tierra, he convocado el coraje que me abandonó una madrugada inconsciente y, con el sollozo apretando las sienes, he ido desterrando cada una de mis penas, ésas que en el vaho de la ventana ya apenas dejan rastro. En el exilio de ésta paz reencontrada he vuelto sobre mis pasos que ya no sufren, que ya no temen el sendero desconocido ni aprietan los dientes porque no controlan su destino.

 

 

Soy libre. Porque hoy me amas.

 

Soy fuerte, si ya no me amas.

 

Soy la mujer que desea seguir caminando al amparo de tu  pecho.

 

 

Si tú me dejas.

 

Si no hay recelos.

 

 

Si todavía quieres compartir el cielo.

 

 

Posted by Amaia at 09:15:02 | Permalink | No Comments »

Thursday, August 9, 2007

Barca que me amansas

Mi cuerpo yace tendido en ésta barca de blanco roto, con los pies desnudos y el alma en blanco, como duermen  las amapolas sobre un desierto encantado, sin fuerza ni rebelión…Soy como esa flor que se recoge exhausta  entre campos de algodón y que, entre caricias de mar y aire, descansa. No me muevo…  la brisa del firmamento extenso me acoge dócilmente y  me amansa….Me lanza con sus besos al tiempo que ya no puede correr, a esas horas que buscan el abrigo del salitre y que saben a sal.

 

 

 

En el horizonte, al cerrar los ojos,  diviso, en algún pedazo de mi corazón, una partitura de café que se acaramela en mi pecho, rueda sigilosamente por detrás de mis orejas y alcanza mi garganta tarareando una canción…Su ritmo espaciado entre las nubes me envuelve, me diluye, me rodea y fuerza todos mis confines… Quizá sean recuerdos, tal vez sólo sueños,  puede que sólo un  velado anhelo que ni siquiera recuerdo, un pequeño antojo enamorado que  desvela  cada poro de mi piel…

 

 

No hay un por qué.

 

 

No entiendo.

 

 

No importa.

 

 

Bailo entre pensamientos vagos, sin forma, sin nombre, sin rumbo…Y sucumbo por un momento al cálido vaivén de esas olas que burbujean en mi mente. Libres, incesantes, errantes y naufragados pedazos de mis sentidos que me recorren y me azuzan con sus cosquillas absurdas….Me retiro plácidamente al infinito, a éste pequeño rincón inventado y edificado por mi instinto.

 

 

Aquí vengo, aquí me escondo, aquí respondo al tañido insistente del universo…

 

Aquí un poco muero.

 

Aquí vivo.

 

 

Con el tacto de mis dedos miro alrededor, suspiro desmayándome por dentro y encontrando alivio a pesares que ya no duelen, a memorias que ya no me sufren…. Miento si no confieso que he perdido el ayer en el trazo  esparcido de estas aguas que se dibujan atolondradas alrededor de mi barca…En medio del mar, en pleno atardecer, en el canto aletargado de un momento de paz lo he perdido…Y por eso aquí existo sin anclas ni amarres ni final… 

 

 

Me adormezco arrullada por el ritmo lento de éste viaje sin patrón…No distingo la costa más allá de mis pestañas ni escucho el fragor de los marineros alzando velas o virando el bote a babor…Es como un instante encantado, eterno y cuajado de conchas con perlas de miel…

 

El silencio es el marco de éste lienzo donde enredo jirones  de  sentimientos sin nombre ni historia que me surgen, que me brotan, que me explotan en la cara  en medio de ésta nada. Entre delfines de colores izo mi bandera, alta y fuerte para que no se pierda….porque tal vez otro día vuelva…

 

 

Y es que, en la espesura tejida por las prisas y por el dolor, hay un  lugar donde curar mi cuerpo estremecido, serenar  mi alma  agitada, perder un poco la razón…. Pierdo la furia y pierdo el miedo, pierdo los días y pierdo el tiempo. Es mi cosmos secreto, con sus aguas mansas, con su barca imaginada y perdida donde, a veces, me escondo.

 

 

Y respiro con calma….

 

 

Y me llevan las aguas…

 

 

 

 

Posted by Amaia at 13:09:19 | Permalink | Comments (3)